domingo, 1 de septiembre de 2013

AL TERRUÑO (DOMAINES LUPIERS)




Eliminar el yo y dejar discurrir el nosotros, entregar todo tu ser y tu vida a lo que mejor conoces y ser fiel a ti mismo. No es sencillo transmitir con palabras el amor y pasión que sienten hacia el terruño y la vid, Elisa Ucar y Enrique Basarte. Un gran amigo y maestro me dijo un día que la mejor manera de llegar al ser humano  y acariciarlo con palabras era a través de la poesía. Por eso sin más preámbulo intentaré hacerlo.

AL TERRUÑO  (Para Enrique y Elisa)
Caminando tu paisaje, integrando tus aromas
Te presentas y me llevas a descubrir tu mundo
Esta aquí, tus terruños son mi raíz
Y mis manos son tus caricias
Déjate llevar por mis vientos
Vive un día y siente el presente
Integra con tus risas mi suelo
Descubre lo que soy y mientras tanto
Saborea mis pensamientos
Lo que llevas en tus manos
Es el fruto del cual provengo
La espera es larga
Pero la recompensa es buena
Ven y bebe, ya soy tu vino. 
         Carlos Schölderle




Lo primero de todo es agradeceros que me hayáis dado esta oportunidad de conocer vuestro proyecto. Intentaré transmitir de la mejor forma posible el significado del fantástico vino que sale de vuestra bodega.

C.S. ¿Cómo nace en sí el proyecto de la bodega en el año 2006? 
E.U. Dos personas que aman el vino. Estábamos trabajando en el mundo del vino, por toda España y sabíamos que aquí, en esta zona, en el norte de España, una zona fresca y montañosa había unas garnachas que podían aportar algo más al panorama español. Una garnacha fresca y con acidez. Siempre habíamos dicho que cuando fuéramos mayores haríamos algo con estas garnachas. Llegó el 2006 y vimos que desde el 2005 las estaban arrancando. El detonante para iniciar el proyecto fue plantearnos el “hacernos mayores”,  y había que decidirse sí o sí, porque las estaban arrancando, y fue el año que comenzamos a comprar las viñas. Si ahora quisiéramos comenzar el proyecto, a día de hoy, sería imposible porque todas estas viñas viejas estarían arrancadas. En ese momento compramos 21 parcelas (ahora tenemos 27, y no queremos ninguna más). Siempre fue nuestro sueño para más adelante, pero como las estaban arrancando tuvimos que decidirnos. Me decía Enrique: “¿Empezamos o no empezamos? Si nos esperamos no van a estar” Y entonces ¡me quedé embarazada! Fue todo a la vez.
La vid de Lupiers

C.S. El vino para vosotros, ¿es una forma de vida? ¿Es una pasión compartida? Entre un negocio y la tradición ¿qué es?
E.U. Es todo, es nuestra forma de vida, pero si vives la vida con pasión, como lo vivimos todo, es nuestra pasión, como también la pasión son tus hijos. Forma parte de tu vida. Es compartido, amas el vino. No es que solo ames el vino, porque es más importante la familia que el vino. Está integrado, es una forma de vida dentro de lo que es la tradición. 
Terruño Lupiers

C.S. Enrique, eres ingeniero agrónomo y enólogo. Cuéntame tu relación con el mundo de los vinos. Tu familia producía vino, o simplemente se te ocurrió un día realizar esto.
E.B. Yo soy un amante del vino porque  mi familia es amante del vino. El vino es una forma de expresión de la tierra, es muy grande que haya algo así. Te atrapa y caes en el mundo del vino por completo. Es un querer saber, querer realizarte.
C.S. ¿Crees que es una forma de evolución para ti mismo, no sólo para el vino? Tú evolucionas con tu producto.
E.B.- Sí, sí.
E.U.- Sí, te veo que evolucionas con el vino, creces como persona. Yo lo veo en mi pareja.
Enrique Basarte 

C.S.- Elisa, eres licenciada en económicas. ¿Cómo llegas al mundo del vino?
E.U.- Llego al mundo del vino por Enrique. Cuando estudiaba en Barcelona, los fines de semana Enrique siempre traía una botella de vino diferente. Y aprendí a diferenciar los aromas: “mira, éste huele a monte, a campo” ¡lo que estamos oliendo en nuestro vino ahora! Aquí me volvió loca que hubiera algo que … Aunque yo he estudiado económicas, a mí me gusta mucho la pintura, y yo pintaba. Tengo una sensibilidad hacia el arte. Y es que el vino es una especie más, dentro de una sensibilidad. Una forma de comunicación también y un arte también.
C.S. ¿Fue un nuevo descubrimiento para ti?
E.U. De la forma que me la transmitió Enrique, sí. Porque lo vivía con pasión. Es una forma distinta. Espiritual. Cuando tú compartes con una persona, y encima compartes con una persona a la que quieres y te está enseñando a ver el vino de una forma que no sólo es “qué bueno está”.  Es como cuando alguien te enseña a ver un cuadro cuando estás aprendiendo arte. Es una parte de nuestra historia como pareja. En cada capítulo de mi vida me ha gustado mucho leer y he intentado formarme al máximo. Comienzas a leer libros, revistas, …Es muy dinámico. Cuando acabe el Máster comencé a trabajar en Enate, con José de Ramón, una persona que me enseñó todo del vino. A raíz de allí, tenía varias ofertas de empleo y ves que hay algo que te ha atrapado, que no es como un tornillo. Y dices, “este mundo me gusta, es un mundo de sensaciones”. Fue muy sencillo.
Viñedos en Lupiers

C.S. ¿Qué es el vino biológico/biodinámico? ¿En qué se diferencia del vino que se hace hoy en día?
E.U. ¿Biológico? ¿O es biodinámico?.
E.B. El vino tiene que proceder de donde viene.
E.U. Las etiquetas no son buenas.
E.B. Se está perdiendo la autenticidad. El vino es grande porque puede llegar a transmitir de dónde viene y de dónde procede. Y ser honesto con su origen. De cada parcela que se pueda transmitir eso es una bendición, es algo que no se debe perder, y hay caminos por los que se puede llegar a hacer eso, transmitir esa verdad. El uso de según qué productos sintéticos o según qué productos químicos te homogenizan todo tipo de aromas y sabores. Esa autenticidad se obtiene desde un suelo que se dice “vivo”, lo que hace que la relación que hay entre el suelo y la planta es totalmente diferente. Y la relación con el entorno en el que está sea totalmente diferente. Las viñas están en pequeñas parcelas y cada una tiene un olor especial. Y eso, de la forma cuanto menos intervencionista sea más posibilidades tienes de meterlo en una copa de vino.
La cuba de compostaje

C.S. Sí, y que se traduzca en el producto que tenemos en la mesa y estamos degustando.
E.B. Entonces, al final, el concepto, el llegar a hacer vinos de terruño, que transmitan de dónde vienen. Cuanto más natural sea la forma de hacerlo, mejor te lo va a transmitir, o menos intervencionista. Pero también es un cultivo e interviene el hombre, por eso se llega al vino.
E.U.- Al final, tampoco el vino se hace sin hacer nada, porque desde el momento que estás podando, ya estás decidiendo qué camino va a seguir. Lo que intentas hacer es el camino en el que menos intervengas para que no deje de oler ni saber de dónde viene. Con tus podas, si haces una poda corta, que tenga poca producción, es en pro de que huela a esa parcela. Todo orientado hacia allí, eso no significa que no estés haciendo. Estás haciendo.
La vid

C.S. Explicarme de dónde proviene el nombre de la Bodega LUPIER,  ¿qué significa?
E.U.- De donde cogimos el nombre fue de unas parcelas donde estaban algunas de las viñas que compramos. Estaban en la parcela llamada LUPIER. Al estar en la misma parcela, en las cartillas del Consejo Regulador tuvimos que escribir con detalle cada viña. Lo primero para nosotros es la viña. El nombre ya estaba en el pueblo. Ya había una zona llamada así. Y tiene relación con Francia.
E.B.- Estamos en San Martín de Unx. Unx es límite en latín. El patrón es San Martín de Tours, de Tours del Loira.
E.U.- Nosotros creemos, no está documentado, que esa parcela se llamaba “paso de lobos”. Loup, es lobo en francés. Vimos que el nombre nos gustaba, y que no estaba registrado. Fue sencillo. Siempre partiendo de la viña. Siempre quisimos que el nombre estuviese relacionado con las viñas.
La vid y San Martín de Unx

C.S. Elisa, en una entrevista has dicho que te produce mucha alegría que las mujeres estén con más presencia en el mundo del vino (Enrique apunta que en el mundo social, en la sociedad). ¿Cuáles son para ti las aportaciones que se hacen desde la mujer a la vid y en qué podemos mejorar esta relación?
E.U.-Yo lo que siento como mujer en el mundo del vino que es que cada hay más mujeres trabajando, y esto crea un equilibrio, porque si en la sociedad somos hombres y mujeres, si estamos trabajando conjuntamente tendremos una visión de las cosas igual o diferente. Siempre aporta. La mujer tiene una capacidad de comunicación, de integrar y una sensibilidad, que aunque hay hombres que también la tienen, pero tienen una sensibilidad para el matiz, que es un aporte a este mundo. También hay hombres con esta capacidad, no se puede generalizar. Igual que en una familia vas mejor cuando vas de la mano, y un día tienes tus positivos y tus negativos. Dentro de la misma familia con la misma educación los hermanos tienen distinto carácter. No tienen nada que ver. Y son educados igual.
Elisa Ucar y Enrique Basarte

C.S. ¿Sabes desde cuándo se produce vino en la zona?
E.U. San Martín de Unx es un pueblo vitivinícola de siglos
E.B.- Sí, hay viñas en el pueblo que tienen los 100 años. Son prefiloxéricas. La filoxera llegó hacia 1890, y esas viñas ya estaban aquí. En concordancia con lo que pasó después de la filoxera. Se replantó en toda España, se renovó excepto ciertos puntos a los que no llegó la filoxera, lo demás se replantó todo. En Navarra, las zonas vitícolas han sido estas.
La Bodega y el Vino

C.S. Han sido elegidos entre las mejores garnachas del mundo, y Steven Spurrier, editor de la revista “Decanter” les ha dedicado un artículo. Eso significa que estáis haciendo un excelente vino o creéis  que simplemente ha sido casualidad.
E.B.- El vino no es un campeonato. Ni nos lo tomamos como ser los primeros, ni nada. El vino es el origen de una tierra.
E.U.- Si te coincide que alguien honesto lo valora, porque no nos conocía de nada, ni nosotros a él.
C.S. Enrique ¿qué diferencia has experimentado en tu producto con respecto a los otros vinos que has degustado? ¿Cuál es la mayor virtud que encuentras en los tuyos y en lo que tú haces?
E.B. – La filosofía del proyecto, y nuestra filosofía de vida, lo que queremos transmitir. A raíz de unas parcelas que están ahí y que estaban ahí, y que con una interpretación se quiere transmitir un terruño. Que sean honestos a su origen y que demuestren de donde vienen.
E.U.- También hay otros vinos en España que son así. No somos ni mejores ni peores. El que lo haga por ese camino, bienvenidas sean sus botellas en casa.
La Dama

C.S. - ¿Tenéis un último pensamiento que deba ser oído?
E.U. – El vino es mágico, ¡disfrutémoslo! El otro día mi hija olió una manzanilla, y para ella fue una explosión de sensaciones. Comenzó a decir que era un vino dorado, y los olores que apreciaba. Dicen que la gente joven no bebe vino, yo estoy segura que ella sí que lo hará. Si con una manzanilla en rama, oliendo la copa le brillaban los ojos por los aromas que percibía. Para ella, en ese momento, era magia. Y va a ser toda la vida.
C.S. - ¿Creéis que hay que acercar más el consumidor a la vid y darle lo que ellos solicitan o no es necesario?
E.U.  Es todo un conjunto. Hay un momento para cada uno. Cada historia. Que el vino viene de uva, es bueno comunicarlo. Hay que contar las historias adecuándose al público. Los libros de texto se adecuan a cada edad. Nosotros igual, adecuarnos al interlocutor que tenemos delante.
El Terroir

C.S. - ¿Qué hacéis en vuestro tiempo libre? (Ambos se ríen)
E.U.- A mí me gusta ver pintura. En los países que visito me gusta ir a los museos de arte moderno. O aquí, a Oteiza, que está a un tiro de piedra. O ver escultura. Me relaja, me carga las pilas.
E.B. – Hacer deporte, salimos a correr juntos. Y la cocina. Me gusta cocinar, ir al mercado, ir a comprar. Me meto en la cocina y desconecto. Me encanta la cocina y el deporte. Ir a correr juntos. 
Elisa Ucar - Carlos Schölderle - Enrique Basarte

C.S. – Elisa, Enrique, muchísimas gracias por este rato y esperemos vernos en estos vinos…
E.U. Y en vendimia. Bienvenido a vendimias, para fijar aromas y olores.




sábado, 3 de agosto de 2013

EL VINO DEL DESIERTO (ENTREVISTA A FERNANDO MIR CASAUS)



Hablar del vino es comunicar sus regiones y paisajes únicos, descubriendo las historias de sus gentes. Los Monegros es un lugar que conserva un peculiar patrimonio acompañado por un paisaje estepario y único en Europa, cubierto de cerros, llanuras y barrancos y salpicado de pequeñas balsas de agua salada. Descubrir Monegros es adentrarse en la historia de una zona viva y pujante con personas que a través del trabajo y el esfuerzo han sabido sacar adelante a sus familias.
La vid tiene un lugar especial en la zona ya que durante muchos años se cultivó y se hizo vino para el consumo propio. Este territorio y su gente tienen mucho que enseñar al mundo, explorando las sensaciones que buscan los grandes aventureros y descubriendo una parte de la historia del vino en Aragón. Degustar sus vinos es adentrarse en su terruño usando los sentidos para catar sus minerales, tierra, especias, flores y hierbas. Los vinos de Monegros han empezado su andadura, y con el proyecto de Fernando Mir y su Vino del Desierto consiguiendo el reconocimiento de propios y extraños, encontrando su lugar en el fantástico mundo de la vid.
Fernando Mir
C.S/ Muchas gracias por invitarme a la bodega y comenzar esta cordial entrevista. Cuéntame un poco la historia familiar de la bodega y cómo has llegado a vincularte y a engancharte tanto en este proyecto.
F.M/ Realmente, este proyecto, el inicio se basa en el año 2001. Mi familia no es que sea de tradición vitícola, mi abuelo era agricultor y como tantos otros agricultores de esta comarca se había dedicado a la agricultura extensiva, que antaño con mi abuelo y bisabuelo tenían 3 Ha de viñedo aquí, en Lanaja. Llegado el momento, decidieron arrancar las viñas. La base del proyecto radica en volver a revitalizar la fama y la cultura que tuvo el vino en los Monegros. Aquí,  antes de que llegará el canal de los Monegros, antes de que llegara el regadío, en los años 50 más o menos, era una comarca que mayor número de Ha de viñedo había en todo Aragón, está documentado; era una zona muy pobre, la escasez de agua era brutal y por lo tanto los cultivos que había eran los cultivos de secano: olivo, almendro, cereal y sobre todo la vid. Muchas familias tenían la vid como un complemento económico a la agricultura, otros lo tenían como consumo propio. Y sobre todo la vid como un complemento económico a la agricultura que tenían, otros lo tenían para como consumo propio….prácticamente se dedicaban a ello, a nivel de trueque o a nivel monetario. Como decía, igualmente cada familia cultivaba dos o tres hectáreas de viñedo, pero cuando llegó el regadío, como la gran mayoría de los agricultores de esta comarca, decidieron arrancar la vid. Entonces, partiendo de esta base, en el año 2001, con mi padre y mi abuelo decidimos plantar una viña por hobby, una viña pequeñita, 2000 m2. A mi padre le gusta mucho el mundo del vino. Fue lo que me enganchó a mí en este mundo de la viticultura. Siempre me había gustado mucho el mundo del campo, pero nunca me había dedicado profesionalmente a ello.
Fernando Mir - Carlos Schölderle
C.S./¿Cuál es tu profesión? ¿Qué estudios tienes?
F.M/ En el año 2001, cuando comenzamos con este proyecto, yo estaba estudiando en Zaragoza. Estudié la Diplomatura en Ciencias Empresariales. Cuando comencé en el mundo del vino, lógicamente comencé a formarme ya más profesionalmente, con diferentes cursos. La formación principal que hice en este sector fue un Máster en Viticultura, Enología y Marketing del Vino, en Logroño, La Rioja. Durante 2 años que fue la base en la que me asenté para iniciar dicho proyecto. Llevo más de 12 años dedicado a la viticultura. Siempre me he ido formando en el mundo de la viticultura porque siempre he creído que en el 95 % de una botella es la vid, es la uva. Si tú cultivas bien tus viñedos, con mucho cariño, con mucho amor, con mucho tesón, puedes elaborar grandes vinos. Siempre he creído que en Los Monegros hay una gran materia prima, nuestra uva, por la condiciones climatológicas, como por el tipo de terreno que tenemos aquí, pero nunca ha habido una profesionalización en las bodegas. Hay que avanzar siempre un poquito. En definitiva lo único que hay que hacer es mimar y cuidar el vino en bodega, no dejarlo que haga lo que quiera, sino acompañarlo hasta que prácticamente se embotella. Ahora, continuando con la formación, este año, voy a realizar un ciclo formativo de grado superior en Cariñena de vitivinicultura, durante dos años para asentar más las bases a nivel técnico, a nivel enológico sobre todo, a nivel de bodega. Para complementar mi formación a nivel técnico.
C.S./¿Cómo es el curso que vas a realizar en Cariñena y qué es lo que esperas de él?
F.M/ Se podría decir que es el paso previo a la Licenciatura en Enología, la formación anterior, más básica y trata de lo que es el campo, de lo que es la viticultura y sobre todo del proceso en bodega. Tiene una duración de un año y medio y luego son 3 meses de prácticas en bodega. Trata un poco de todo de la viticultura: variedades de uva, fisiología del suelo, tipos de cultivo, tipos de formación y luego en enología, aparte de todo el proceso de elaboración del vino, las cosas fundamentales en la toma de decisiones: cuando estás catando un vino, cuánto tiempo tiene que tener en la barrica, si lo tienes que estabilizar de alguna forma. Son aspectos, más que nada, técnicos.
Carlos Schölderle - Fernando Mir

C.S./ Dime, ¿te han facilitado la evolución y el proyecto, para llevarlo a cabo, desde el Gobierno de Aragón, te han brindado alguna ayuda, o has tenido que buscar ayuda externa?
F.M/ En la bodega, como persona individual que soy solicité tres ayudas financieras. Tres subvenciones que son a fondo perdido: Una como joven agricultor, que dándote de alta como joven agricultor tienes unas ayudas tanto para compra de maquinaria, compra de tierras, etc. Otra ayuda de los fondos europeos LEADER gestionados por el Centro de Desarrollo de los Monegros, que la subvención que he podido recibir ha sido tanto para la construcción de la bodega como para la maquinaria. Otra ayuda ha venido por el INAEM por la promoción del empleo autónomo. A nivel financiero existen estas ayudas, aunque no soy partidario de las subvenciones anuales, sí del “empujón” que te puedan dar desde la administración al inicio de una actividad, porque sino es muy complicado. Las personas que tenemos ideas e iniciativas, no todos tenemos capacidad económica. Los que empezamos de cero como nosotros, ya que somos una familia humilde y trabajadora. Ese primer “empujón” yo lo veo muy interesante y necesario porque al fin y al cabo, las empresas son las que generamos actividad económica en todos los sentidos. No creo en subvenciones anuales, sólo por tener tierras, etc. Creo que es una forma adormecer a una empresa, que se paralice sus ganas de emprender y de tener ideas y no creo que sea positivo. No he tenido otro tipo de ayudas. La burocracia es brutal de todo tipo de trámites para iniciar cualquier actividad, no solo a nivel fiscal sino a nivel de licencias para montar la actividad, licencias de agricultura, licencias de sanidad, licencias de industria, millones de papeleos…
C.S./ En vez de facilitar complican el desarrollo de la empresa……
F.M/ Entre licencias antes de empezar la construcción, yo he estado casi un año entero para montar la empresa, sólo a nivel de papeleos, de trámites, que tienes que esperar… En ese sentido no es que sea muy ágil la Administración. Pero si tienes ganas e ilusión puedes con todo ello.
Fernando Mir
C.S./ Cuéntame qué es AVIMO y cómo has llegado a ella.
F.M/ AVIMO es la Asociación de Viticultores de los Monegros. Se creó en el año 2009 por la propia iniciativa de diferentes viticultores de la comarca con el objetivo de que el mundo del vino de esta comarca no desapareciera del todo. Porque si antaño había casi 4000 Ha de viñedo por la comarca de los Monegros, ahora, según el Gobierno de Aragón, hay unas 260 Ha, muy poquito, y cada vez va mas en retroceso. En mi pueblo, cada año veo arrancar una viña, y a mi eso me entristece bastante. La idea de esta Asociación, creada también con el empuje de la Comarca de los Monegros, es paralizar ese retroceso del cultivo de la vid y volver a revitalizar la fama y su cultura. El único problema que hay en la asociación es la falta de gente joven. Yo estoy como presidente de la asociación, tengo 33 años, y la persona más joven detrás de mí tiene casi 50 años. No hay gente joven que toque este tipo de cultivo, hay muchos agricultores, efectivamente, pero agricultores de cultivo extensivo que no apuestan por la vid. Está un poco paralizado el tema por esta circunstancia. La mayoría de los viticultores que hay, excepto la bodega en la que estamos ahora que se dedica profesionalmente a ello, son todos viticultores de fin de semana que tienen otros trabajos y que lo tienen como hobby. Ese es el problema. Si hubiera 2 o 3 bodegas que se dedicaran a nivel profesional, se podrían hacer cosas muy interesantes. Pero hoy en día esto no sucede. Sí que se han hecho cosas, diferentes actividades, se ha participado en diferentes ferias, pero como no hay esa continuidad de gente joven que empuje detrás y eso lo complica bastante. Otro de los objetivos de la Asociación fue el intentar la certificación de Vino de la Tierra, que es el paso previo…
C.S./¿Esto hace referencia a los Vinos de Pago?
F.M/ No. En España hay cinco escalas en el mundo del vino. Están los Vinos, antes llamados “Vinos de Mesa” que ahora según la legislación europea ha desaparecido la palabra “mesa”. Ahora es Vino, en general. Luego están los Vinos de la Tierra, en Aragón tenemos 6 zonas conocidas como Vinos de la Tierra. Luego están las Denominaciones de Origen, en Aragón tenemos las 4 conocidas.  Después están las Denominaciones de Origen Calificadas, que en España solamente hay dos. Y por último están los Vinos de Pago. En España creo recordar que solamente hay 14 bodegas. Es algo individualizado, no es una zona, es bodega por bodega.
Entonces, uno de los objetivos de la Asociación era conseguir esa certificación de Vinos de la Tierra, que es el paso previo a una Denominación de Origen, pero ya tiene un cierto reconocimiento, una cierta calidad. Debido a que no hay ese número de bodegas que puedan representar a los Monegros, ese tema se ha paralizado un poco. Soy partidario que de hoy en día a nivel comercial, a pie de calle, hay mucha gente que se guía por el tema de la Denominación de Origen, Somontano, Rioja, Rivera del Duero… la gente se fija en lo que es una imagen, una imagen de marca (perfecto por los que lo han conseguido) Pero yo veo que el pertenecer a una Denominación de Origen a nivel de cada bodega, estás atado de pies y manos. Cuando perteneces a una Denominación de Origen hay un consejo regulador que es el que marca las pautas del juego. Marca las variedades de uva que puedes cultivar en esa zona si quieres pertenecer a dicha zona, el tiempo que tienes que tener tu vino en la barrica si lo quieres denominar Crianza, Reserva o Gran Reserva, con diferentes pautas. Son los que te marcan todo. Nosotros aquí en Monegros, no es Vino de la Tierra, es Vino, en general y nuestra bodega va por libre.  Yo soy el que decido las variedades de uva, decido el tiempo que tiene que tener mi vino en la barrica. Se puede decir que es un vino de autor, porque soy el que decide todo, controlo obviamente la normativa sanitaria y la normativa de industria, pero es un vino totalmente hecho a nuestra manera. Nuestra forma de trabajar las viñas, de una manera artesanal y por supuesto en bodega y nadie nos marca nada. Vamos por libre. Es vino de autor. Y el nivel de imagen de marca, aunque no somos una D.O., nuestro vino, el Vino del Desierto, es el vino de los Monegros.
C.S./ Quiero que me cuentes la historia de por qué llegaste a la marca del Vino del Desierto.
Fernando Mir


F.M/ Los Monegros es una comarca que fuera de Aragón, yo diría que es la comarca más conocida. Mucha gente la conoce por el Festival Monegros Desert, que al fin y al cabo nos ha ayudado a que nos dé una cierta imagen de marca, pero la gente nos conoce por el desierto. En la comarca tenemos el slogan “El desierto vivo de Europa”. Es una comarca que aunque ahora, efectivamente, a nivel agrícola hay muchas hectáreas de regadío, pero siempre ha sido una comarca en la cual el tipo de terreno que tenemos aquí es un terreno muy duro, la climatología: es una zona muy árida, muy complicada, con un carácter muy marcado y es algo que estamos explotando al máximo. Es un vino que nace y que se cría y se elabora en esta tierra, en los Monegros, y de ahí viene el slogan: es el vino de nuestra tierra, el vino de los Monegros, el Vino del Desierto. Nuestro slogan está registrado en la Oficina de Patentes y Marcas a nivel nacional e internacional y es nuestra bandera.
C.S./¿Cuál crees que es tu mayor defecto? Lo que piensas sobre tu relación con la tierra con tu trabajo y con la bodega.
F.M/ Llevo años que me apasiona lo que estoy haciendo. Es el sueño de mi vida hecho realidad, y el defecto es que quizás no le dedico el tiempo que es necesario a la familia, porque para mí esto no es un trabajo, ni un proyecto empresarial, es un proyecto de vida y quizás soy demasiado perfeccionista en el sentido de que quiero que mi empresa funcione al máximo, necesito controlar todos los aspectos de mi empresa, yo mismo y eso puede ser un defecto. Quizás debería delegar algunas funciones. En un futuro, cuando la empresa crezca y tenga personas a mi cargo, sé que me va a costar delegar, porque toda la bodega ha salido de mis manos, TODO. Cualquier cosa que puedas imaginar lo hago yo. Todo. Entonces es un posible problema a tener en cuenta en el futuro, porque me costará encontrar a alguien que yo vea que tenga esa capacidad de estar conmigo, de trabajar, 10, 12, 15 horas diarias como puedo hacer yo y que realmente esté involucrado.
C.S./¿Cuál es tu mayor virtud?
F.M/ Tengo tantas: (risas) Para mí, la fundamental es la constancia. Soy una persona muy constante, muy trabajadora, muy luchadora, no me rindo fácilmente y quizás las facetas de mi vida profesional que no sean tan positivas pero a base de trabajo, de esfuerzo y dedicación las he podido sacar adelante. Constancia y tenacidad es mi lema.
Fernando Mir


C.S./ Cuéntame el proyecto a largo plazo y lo que quieres hacer en la bodega. Y cuál es la mayor diferencia que le encuentras  a la competencia con respecto a tu vino.
F.M/ La producción que tenemos en nuestra bodega está entorno a las 7 u 8 mil botellas. Tenemos una capacidad de cerca de las 10 mil botellas, con las 3,7 hectáreas que tenemos, y a nivel producción nos vamos a quedar aquí. La filosofía que hemos planteado siempre es que el Vino del Desierto en un futuro, a medio y largo plazo sea reconocido a nivel mundial. Soy muy ambicioso y voy a apostar por ello, y quiero que dentro de unos años nuestra bodega sea conocida como esa bodega chiquitina, en un pueblo allí perdido en los Monegros, en la comunidad de Aragón, y que sea un vino con un gran prestigio a nivel internacional.
La base de nuestro vino, aparte de la cata organoléptica normal y corriente, la diferencia que le aporta a nuestro vino el de otros es la zona en la que nace, donde nace, donde se cría, etc. Tanto a nivel climatológico como a los tipos de terrenos.  Los Monegros es una comarca muy dura, muy extrema, muy diferente a cualquier otra, no solo en Aragón, sino del resto de España, con unos condicionantes climatológicos, sobre todo en invierno. Son inviernos muy  duros, veranos muy calurosos. Todo esto influye en que nuestras uvas tengan un carácter muy marcado, un carácter muy especial muy diferente al de otras zonas. Lógicamente todo repercute en la calidad de nuestro producto final, en la calidad de la uva y en la calidad del vino. Nuestras viñas están todas al 100% en secano, no regamos absolutamente nada y todos estos condicionantes hacen que el rendimiento de nuestras cepas sea muy bajo. Estamos produciendo una media de unos 800-900 gr por cepa y este nivel tan bajo hace que los grano s y los racimos de nuestras cepas sean muy chiquitines, por lo tanto son vinos muy concentrados, con una gran cantidad de aromas, una gran cantidad de color, vinos con unos matices muy diferentes, vinos muy complejos, y nos hace diferenciarnos de nuestras competencia. El 80% de nuestras uvas son variedades locales, autóctonas, porque son las que siempre se han cultivado, las que mejor están adaptadas a este tipo de terreno, y las que mejor pueden expresar las características de nuestros vinos. Eso es importante para nosotros. Las variedades foráneas que hemos plantado, antes de ello, hemos analizado por el tipo de suelo y la climatología si realmente tenían capacidad de aguantar estos condicionantes tan complicados. Y luego la forma de trabajar. Es una forma de trabajar muy artesanal, no estamos certificados como cultivo ecológico pero nuestra filosofía es esa, cultivo ecológico incluso vamos más allá, con todo el tema del cultivo biodinámico, trabajamos con los astros, con las lunas. Al fin y al cabo es intentar respetar todo lo que nos rodea, respetar la naturaleza, que haya un equilibrio perfecto, tanto en viña como en bodega, y eso es la base. De las 8mil botellas que hemos hecho este año, las 8000 han pasado por nuestras manos, tanto a la hora de elaborar el vino en la bodega, se hace todo tan manualmente que eso repercute en la calidad de nuestros vinos.
Carlos Schölderle - Fernando Mir


C.S./¿Qué haces en tu tiempo libre?
F.M/ Ir a picar la viña… Soy joven, tengo 33 años y tengo amigos que solo están esperando que llegue el viernes para desconectar de su trabajo y olvidarse de todo. Eso para mí es un problema. Hoy en día yo no tengo que desconectar de nada, porque no estoy enganchado a nada, realmente todo lo que hago es mi vida, es mi pasión y disfruto con ello. Por lo tanto, no necesito desconectar. Hay veces que después de tantas horas, ya no saturado no solo mentalmente, sino físicamente, necesitas descansar, pero no por desconectar, sino por cargar las pilas para seguir afrontando este proyecto. Cuando realmente lo haces por ti, que es tu mayor ilusión, y que es tu sueño, no supone ningún esfuerzo…  de esta manera se lleva bien…
C.S./ …Sí  lo estás haciendo con gusto…..
F.M/ Exactamente, “sarna con gusto, no pica” De esta manera se lleva muchísimo mejor. En mi tiempo libre me voy a ver ferias de vinos, me voy a ver bodegas, por llamarlo tiempo libre…Pero vaya, sí tengo muchas aficiones. Me encanta la montaña, me encanta la música, hago muchísimas cosas, no sólo estoy todo el día con el vino, Pero realmente este sector es muy social, muy gastronómico, estás siempre rodeado de gente, estás siempre haciendo catas de vinos, siempre comentándolo, alrededor del vino. Realmente mi vida es el vino. Lo tengo clarísimo
C.S./ Fernando, muchas gracias por la entrevista y nos veremos en las catas y en las maravillosas  viñas del Vino del Desierto. In vino veritas longae vitae!))

NUESTROS VINOS:



Sed - Tinto

Añada: CRIANZA 2011
Paraje: “Sardiruela”, al abrigo de la Sierra de Lanaja. Altitud: 450 – 500 m.
Tipología de suelos: Tierras de cascajo, calizos, con yesos.
Año antigüedad viñedo: 1954 - 2001
Fecha vendimia: Principios de septiembre de 2011.
Recolección: Manual en cajas de 10 Kg. con selección de uva en campo y bodega.
Rendimiento: 900 grs. / cepa
Producción limitada de: 6.466 Botellas.
 Variedades: Garnacha (50%) – Mazuela (35%) – Syrah (15%)

SENSIBLE A DECANTACIÓN NATURAL

Características:
Sed – tinto no ha sido filtrado ni tratado por frío, por lo que puede ser sensible a producir sedimentos naturales, garantizando así su pureza, aroma y armonía. Ha sido envejecido durante 7 meses en barrica de roble americano.


Duna - Blanco

Duna - Blanco

Añada: JOVEN 2012
Paraje: “Sardiruela”, al abrigo de la Sierra de Lanaja. Altitud: 450 – 500 m.
Tipología de suelos: Tierras de cascajo, calizos, con yesos.
Año antigüedad viñedo: 1954
Fecha vendimia: Principios de septiembre de 2012
Recolección: Manual en cajas de 10 kg. con selección de uva en campo y bodega.
Rendimiento: 1.200 grs. / cepa
Producción limitada de: 1.674 Botellas.
Variedades: Garnacha Blanca (70%) – Alcañón (30%)

SENSIBLE A DECANTACIÓN NATURAL

Características:
Duna - blanco no ha sido tratado por frío, con un suave filtrado que puede ser sensible a producir sedimentos naturales, garantizando así su pureza, su aroma, su armonía.
 
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